¿Qué quiere decir Quiromasaje?

Quiromasaje es una palabra compuesta por la palabra Quiros que proviene del griego antiguo y significa Manos. Masaje es la palabra española con la que indicamos la acción de amasar los músculos para relajarlos o mejorar su estado. Pertenece a la rama de terapias manuales.

Juntando esas dos palabras, obtenemos el significado de “Masaje con las manos”. Algunas personas pueden pensar que Masaje con las manos es algo obvio, que el masaje siempre se realiza con las manos. No es así, pues hay técnicas de masaje realizada con los pies, y también hay técnicas de masaje con chorros de agua a presión, con piedras de cuarzo, con bolsitas de semillas, con piedras volcánicas, con aparatos eléctricos, con ventosas, con pequeños martillos, etc.

La palabra quiromasaje empezó a utilizarse en España en la década de 1940 Fue el Dr. Vicente Lino Ferrándiz quien la introdujo, después de haber estado estudiando Naturopatía en Estados Unidos y Suecia.

Fue en este segundo país donde se formó en el denominado como Masaje sueco, desarrollado por el sueco P. Henrik Ling.

Ling había viajado a China donde aprendió algunas técnicas de masaje. Al regresar a Suecia unió lo aprendido en China a las técnicas tradicionales que se realizaban en muchos países de Europa, y le puso el nombre de “Sistema Ling del movimiento”. En este método combinaba ejercicio, masaje y sauna.

El Dr. Ferrándiz separó toda la parte de masaje que había en el método de Ling y empezó a ejercerlo y enseñarlo en España bajo el nombre de “Quiromasaje”. Originalmente era un masaje en el que predominaban técnicas vigorosas, pero con el paso de los años fue añadiendo técnicas también suaves hasta completar los protocolos que hoy en día están más extendidos, con las diferencias de aplicación propias de cada masajista.

¿Por qué Quiromasaje y no masaje?

Una pregunta que, lógicamente, se hacen algunas personas es acerca del porqué llamar Quiromasaje al Masaje. Así era como se llamaba en el pasado, y así sigue siendo siempre en la mayoría de los países, en los que tanto la publicidad de las formaciones de masaje como los servicios de los masajistas se buscan y se encuentran con la palabra Masaje.

En España, la implantación de esta palabra se debió a que la escuela original del Dr. Ferrándiz formó a miles de masajistas, en cuyos diplomas figuraba que habían realizado la formación de Quiromasaje. Todos ellos fueron elaborando sus publicidades, sus tarjetas y sus placas en la puerta de sus consultas con la palabra Quiromasaje. Y también, si escribían algún artículo para alguna revista o periódico, o les entrevistaban en la radio o en la televisión, siempre su profesión era la de Quiromasajista y explicaban que se dedicaban al Quiromasaje.

Varias décadas así, acuñaron tan fuerte esta palabra, que actualmente en España, en muchos sectores, la palabra Quiromasaje expresa el masaje profesional, y la palabra masaje puede expresar el masaje realizado por afición por parte de personas no profesionales; o también puede tener el significado de un estilo de masaje muy distinto al masaje tradicional europeo, como podría ser el caso del masaje sensitivo, o el del masaje tradicional tailandés, o el del masaje ayurvédico.

No parece, por el momento, que esta palabra vaya a dejar de utilizarse, pues la gran mayoría de centros de formación seguimos utilizándola en nuestros diplomas, libros de texto y publicidades, manteniendo siempre en vigor esta situación que prácticamente se ha convertido en un detalle más de nuestro lenguaje y nuestra cultura.

¿Para qué sirve el Quiromasaje?

Alguna vez, caminando por la calle, podemos ver en la entrada de un edificio una placa que anuncia una consulta de Quiromasaje (o de Masaje), en la que podemos leer el nombre del profesional y, debajo, la palabra Masajista, o la palabra Quiromasaje.

Asimismo, podemos ver anuncios de Quiromasaje en las páginas de anuncios de los periódicos o de algunas revistas, así como en las páginas webs dedicadas a anuncios gratuitos. También en la red podemos ver muchas páginas web de masajistas.

Algunas personas pueden preguntarse para qué sirve el Quiromasaje, qué van a obtener en un establecimiento de masaje a cambio de su dinero.

La respuesta a esta pregunta puede realizarse de diferentes maneras. Quizás la más pedagógica es reflexionar acerca de qué es lo que hace concretamente un masajista.

El ejercicio del Quiromasaje consiste sobre todo en amasar los músculos por medio de diferentes técnicas, con grados de vigor y velocidad diferentes, según que se quiera conseguir un efecto de mantenimiento, o un efecto relajante o un efecto tonificante, o un efecto regulador.

¿Porqué los músculos necesitan ser amasados?

Desde luego que los músculos, disfrutan del sistema autoregulador, reparador, que posee el organismo para mantener su salud en buen estado.

En principio cabe decir que una parte de las personas que acuden a las salas de los masajistas buscan simplemente un efecto relajante, han experimentado los servicios de masaje y han comprobado que, si pueden permitírselo, es muy agradable tumbarse en una camilla y dejar que unas manos expertas nos amasen los músculos, nos movilicen las articulaciones, nos hagan estiramientos y nos apliquen aceites esenciales, acompañados de música agradable. Estas personas luego se encuentran mejor durante un tiempo, más ágiles, duermen con más calidad, incluso se encuentran de mejor humor.

Luego tendríamos a las personas que solicitan los servicios de un masajista porque sienten molestias en la espalda o en las extremidades o en el cuello, o tienen contracturas, anquilosamientos, pérdidas de elasticidad, o han sufrido alguna sobrecarga muscular después de realizar algún trabajo esforzado o, a la inversa, tienen que pasar muchas horas sentadas en su puesto de trabajo, o están sometidos a estrés, disgustos y tensiones emocionales.

Para estas personas, el masajista realiza un trabajo más intenso, intentando penetrar con sus manos hasta las capas musculares más profundas, realizando microtracciones para aflojar las tensiones acumuladas en los tejidos, abordando la totalidad del cuerpo, individualizando al máximo para aliviar o solucionar todo lo que la persona presenta.

Los deportistas

Otro tipo de cliente habitual del masajista son los deportistas. Estos necesitan lógicamente que su cuerpo esté siempre muy en forma, capaz de ofrecer su máximo rendimiento. El masaje deportivo tiene para estos clientes distintas áreas de trabajo, como los diferentes tipos de masaje antes, durante o después de los entrenamientos o de la competición, o el masaje de mantenimiento una o varias veces a la semana, en el que se incide sobre las zonas musculares que más van a sufrir o a ser exigidas en la practica de cada deporte, o el trabajo sobre zonas que están fragilizadas por alguna vieja lesión o por la constitución propia de cada persona.

Otro servicio que se pide a los masajistas son los masajes para las personas mayores, cada día más. Esto se debe a que la población general de los países industrializados va envejeciendo. Es un tipo de servicio que en algunos casos se realiza a domicilio, para que la persona no tenga que trasladarse. Salvo que nos hayamos cuidado mucho en la vida, cuando llegamos a mayores el cuerpo ha perdido elasticidad, los tejidos están cada día menos hidratados. Además, tenemos más dificultad circulatoria, algunas articulaciones duelen, o crujen o tienen síntomas de artritis o de artrosis. Es fácil comprender que es una población altamente agradecida cuando unas manos hábiles les procuran alivio.

El trabajo del masajista es sumamente agradable y útil. Se puede decir que todas las personas lo necesitamos, y que por esto ha estado presente en todos los tiempos y en todas las civilizaciones.

En resumen

Es un servicio sin efectos secundarios, sin dosis máxima, pues viene bien todos los días y a todas horas. Se puede decir que su único “pequeño inconveniente” es que hay que pagarlo. Aunque la mayoría de los masajistas ofrecen tarifas asequibles, por supuesto están fuera del alcance cotidiano de la población (cada día más abundante) que tiene que llegar a final de mes con un salario mínimo o insuficiente.

Por esto a veces el masajista aparece en reportajes o en escenas de películas asociado a millonarios, o personas acomodadas o en establecimientos de vacaciones.

Se puede decir, en síntesis para finalizar, que el masaje es una fábrica de salud y bienestar apropiado y beneficioso para todas las personas.

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