La nutrición y cadenas miofasciales están relacionadas. Hace pocos días convocábamos una formación Terapéutica por las cadenas miofasciales. Explicábamos la dificultad que experimentan masajistas y osteópatas; cómo conseguir que sus clientes con tensiones y deformaciones crónicas alcanzaran un estado de bienestar duradero.

persona estirándose con dificultad con ropa deportiva¿Nacemos con las cadenas musculares acortadas?

Esta situación plantea una pregunta en la mente de los estudiantes y profesionales que trabajan con este tipo de personas. ¿Qué es lo que hace que el estado de sus tejidos blandos sea deficiente, dañino para ellos mismos?
Si observamos a un bebé, vemos que es blandito y muy elástico; él, de manera natural, puede chuparse los pies sin que le suponga esfuerzo.
¿Cómo pasa ese cuerpo relajado y feliz de la infancia, a unas Cadenas miofasciales tensas, rígidas, deformadas y doloridas cuando crece?
Es una pregunta muy interesante. Si comprendemos cómo sucede, tenemos la opción de intentar evitarlo en nosotros, en nuestros hijos, en nuestro entorno.
Como seres vivos y dinámicos que somos, todo lo que tenga que ver con nosotros dentro y fuera, va a producir un efecto.
Mientras se acerca el curso, vamos a dedicar algunos de estos escritos a profundizar en este asunto.

La alimentación al servicio de los terapeutas y pacientes de Cadenas miofasciales

Siendo una escuela naturista, nos parece que uno de los primeros temas para relacionar es el de la nutrición y las cadenas miofasciales.
Hay alimentos que tienen propiedades relajantes, y alimentos que tienen propiedades tónicas. Si no comemos de manera equilibrada, sobre todo si comemos demasiados alimentos de ambos extremos, tenemos muchas posibilidades de que nuestros tejidos blandos estén permanentemente con un tono demasiado alto. Así pueden llegar a volverse crónica en el estado de tensión y acortamiento propio de los pacientes de Cadenas miofasciales.
El exceso de proteínas de origen animal, tendrá esté resultado fácilmente. También los excitantes como el café, el té y el azúcar nos llevarán a lo mismo por otro camino.
La comida frita es otro grupo a evitar si queremos tener unas Cadenas miofasciales con un tono equilibrado.

mujer practicando yoga¿Qué puede ser entonces lo más recomendable?

La fórmula que siempre nos ha parecido más adecuada es que el centro de nuestra alimentación sean los cereales. Éstos son los productos a la vez más nutritivos y neutros, lejos de ambos extremos.
Hay muchas variedades de cereales. Utilizarlos con frecuencia no tiene por qué generar monotonía en nuestra alimentación.
En próximos escritos veremos que la mala nutrición no es el único agresor de nuestras cadenas miofasciales. Nuestros ligamentos, tendones y músculos sufren. Es por esto que la alimentación no sólo debe ser no agresiva, sino curativa. Una alimentación sana sirve para ayudar a contrarrestar los demás agresores.
Utilizar verduras como el hinojo verde, la col kale, el calabacín o la zanahoria (a modo de ejemplo) en las ollas de cereales como el mijo o el arroz integral, genera parte de ese añadido curativo, descontracturante, para esa base neutra que el cereal aporta.

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